¿Cuáles logros?

Después de intentar llegar al poder mediante un sangriento golpe de estado, Hugo Chávez que tanto vilipendió la democracia, la utilizó para montarse en el poder con un discurso anticorrupción, inclusivo, anticlientelar, justiciero, reivindicativo de los pobres y excluidos, y superador de una economía excesivamente dependiente del petróleo.
Dieciocho años después, ha aumentado la corrupción, se ha multiplicado la violencia, la delincuencia y la impunidad, somos el país con la mayor inflación del mundo, está destruido el aparato productivo, crece cada día el hambre y la miseria, mueren los enfermos, entre ellos numerosos niños, por falta de medicinas y atención médica, somos más dependientes que nunca del petróleo y millones de personas han salido del país por no ver aquí posibilidades de vida digna. Al clamor generalizado de la población que no aguanta y pide a gritos un cambio, se le responde con “gas del bueno”, perdigones, golpes y hasta balas. ¿Y no es cierto que gran parte de las guarimbas son gritos airados y desesperados contra las macroguarimbas que monta el Gobierno con tanquetas y gases para impedir a los que marchan la libre movilización?
Los que se niegan a realizar las elecciones previstas en la constitución porque saben que las perderían, se han inventado ahora una especie de paquete chileno vendido como salida pacífica y electoral, convocando una Asamblea Constituyente Comunal que rechazan por ilegal e inapropiada la inmensa mayoría de la población y prácticamente todos los expertos y abogados constitucionalistas. Ciegos ante la realidad y sordos al clamor multitudinario de la gente, se empeñan en mantener la convocatoria apoyados por la cúpula militar, que parece haber olvidado que juraron cumplir y hacer cumplir la Constitución y servir a todos los venezolanos, y por un grupito minoritario que han aprendido de memoria la lección impuesta, pues todos repiten las mismas palabras.
Además, tienen el cinismo de asegurar que la Constituyente es para defender y profundizar los logros alcanzados en estos años de revolución. Pero ¿cuáles son esos logros, si hoy estamos peor que nunca, y han convertido al país más próspero de Latinoamérica en el más miserable?
¿Cuáles son los logros a defender sin importar el número creciente de muertos y de heridos, si la revolución sólo ha tenido éxito en sembrar la división, y el odio y en destruir el aparato productivo, ignorando que toda genuina revolución lo primero que debe garantizar es seguridad y comida abundante para todos? ¿Qué quedó de los fundos zamoranos, los gallineros verticales, los huertos hidropónicos, la ruta de la empanada, las cooperativas productivas, las areperas socialistas, el trueque? ¿Quién va a responder por los miles de millones que se esfumaron sin ningún logro y por los que se robaron los corruptos? Los que nos gobiernan se empeñan en defender un socialismo fracasado en todas partes, pero no envían a estudiar a sus hijos a Cuba o Corea del Norte, sino a Europa, a Canadá, a Australia, a Estados Unidos. Y los que todavía no han abandonado Venezuela, ¿acaso acuden a curarse a los CDIs o envían sus hijos a las escuelas bolivarianas, logros de esa revolución que hay que defender con la Constituyente Comunal?