Palabras de Manuel Aristorena para este 2019

Caracas, 7 de enero de 2019

Queridas amigas y amigos:

¡Feliz inicio de 2019! Reciban un gran abrazo. Con la esperanza renovada y con nuestro corazón lleno de fe y de alegría comenzamos este año trabajando por la educación y comunicación de calidad.

Hemos dejado atrás el 2018. No podemos negar que ha sido muy duro para todos nosotros. Se
ha trabajado con esfuerzos superiores, cercanos al heroísmo, ayudados por la fe en Dios y el
deseo de servir a nuestros hermanos más necesitados, que es parte de nuestro ADN de gente
de Fe y Alegría. Además estuvimos en la calle, pidiendo el pago puntual y oportuno de nuestro
salario y haciendo patente ante la opinión pública que el salario que recibimos no es digno de
nuestro papel de educadores. Hemos perdido mucho personal y muchos alumnos. A pesar de
todo hemos logrado completar en casi todos los centros el número de alumnos y participantes
que teníamos en el pasado cercano. No ha sido tan fácil completar el personal: se ha ido gente
muy valiosa a la que agradecemos de verdad sus años en el Movimiento. Estamos seguros que
seguirán luchando para conseguir sus objetivos. Las condiciones de vida de nuestro personal,
de nuestras familias y las de nuestros alumnos y participantes están llegando a límites que nunca habíamos ni siquiera imaginado.

Sin embargo, no es momento de lamentos, ni de tirar la toalla, sino de dar gracias a Dios por
tanto bien recibido, porque con su ayuda y nuestro esfuerzo seguimos diciendo que estamos
presentes y comprometidos con la educación y comunicación de calidad. Porque la educación
del pobre no puede ser una pobre educación. El educador popular ha aprendido de la gente de
nuestros barrios y campos a luchar sin rendirse, porque confía en el Dios mayor, que se hace
Niño por nuestra salvación. Vamos caminando de la mano de Dios por nuestra historia. Para eso
se hizo hombre, para que seamos libres y lleguemos a la plenitud. Y esta es la raíz de nuestra
esperanza.

De modo especial quiero dar gracias a Dios por la presencia y el trabajo comprometido de todos
ustedes, héroes que trabajan día a día, en silencio y sin hacer bulla, en Fe y Alegría. Ustedes,
con su trabajo constante y callado, son la diferencia porque hacen que nuestros niños y jóvenes
se sientan queridos y tengan un horizonte de esperanza en sus vidas. También quiero agradecer
a tanta gente buena que cree en nosotros y nos apoya sin condiciones.

Busquemos juntos solución a nuestros problemas comunes. Sabemos que cuando ponemos en
común lo poco que tenemos, cuando somos solidarios, se produce el milagro de la multiplicación
y lo poco que tenemos alcanza para todos.

Que Papá Dios nos bendiga a todas y todos y nos llene de salud y amor por nuestro trabajo para
superarnos en el nuevo año que estamos comenzando.

Para leer documento en PDF: Carta al personal Enero 2019