Valores humano – cristianos

El proyecto de educación en valores de Fe y Alegría-Venezuela contempla la producción, ejecución y evaluación de una propuesta didáctica integral que atiende la formación humana de los niños, niñas y adolescentes desde Educación Inicial hasta Educación Media, incorporando la formación, acompañamiento docente y el uso de materiales curriculares para estudiantes y docentes con miras a fortalecer la educación en valores en el aula.

Proyectos en ejecución

 

“Alegría de Vivir” de Educación en Valores

Consta de cuadernos de actividades para los alumnos desde Educación Inicial hasta Sexto Grado de Educación Primaria; y también de guías de trabajo para el docente. En ellos se proponen actividades orientadas al desarrollo de la persona, la convivencia con los otros y la naturaleza y el crecimiento espiritual. Se plantea la necesidad de garantizar a los docentes y estudiantes el uso de materiales que apoyen la ardua tarea de educar en valores, asimismo hacer seguimiento a las prácticas para apoyar la transformación de las mismas hacia procesos educativos de mayor calidad.

“Alegría de Vivir” es una propuesta educativa para desarrollar el eje transversal valores, que se presenta al país entendiendo que el reto de educar en valores va más allá de una preocupación institucional para convertirse en un reto y compromiso urgente de todos los venezolanos y los diferentes ámbitos de la sociedad., en especial de la institución escolar y la familia. Por ello, es una propuesta abierta a todos los sectores públicos y privados que intentan asumir con contundencia la educación en valores éticos.

“Alegría de Vivir” de Educación Media
La realidad del joven actual, se percibe como resultado de una serie de cambios científicos, tecnológicos, económicos y sociales que han provocando el paso de la modernidad a la postmodernidad en la cual los valores establecidos, comenzaron a cambiar.

Por supuesto, estos cambios definen a los/las jóvenes y configuran las coordenadas del mundo donde él se desenvuelve. Se presenta en los/las jóvenes una centralidad de la emocionalidad: el seguimiento de afectos, personas, no de proyectos; la experiencia religiosa se plantea de modo individual; se vive en la inmediatez, la comunicación y resultados más rápidos y el hedonismo, escogencia de lo que me proporciona mayor placer; existe una simultaneidad y flexibilidad cognitiva; prevalece el sentido del presente frente al futuro; la informalidad se presenta como el mejor medio de acercamiento a ellos/ellas.

 

Materiales