Salvar la educación para salvar a Venezuela

Docentes y directivos de centros educativos, así como representantes de diversas organizaciones civiles del estado Zulia, se dieron cita el pasado 2 de octubre en el edificio principal de Fe y Alegría Occidente para escuchar la conferencia “Salvar la educación para salvar al país” del educador Antonio Pérez Esclarín.

Esta iniciativa del Instituto Radiofónico Fe y Alegría (IRFA), del programa radial “Los Otros y Yo” (88.1 FM) y el Observatorio Venezolano de Violencia, responde a la necesidad apremiante de dialogar sobre nuestro contexto, la realidad que todos vivimos, reconocernos como actores responsables de los cambios que Venezuela amerita y establecer redes para ejecutar acciones centradas en rescatar la pedagogía de la esperanza comprometida y del amor hecho servicio a través de la educación, como parte de la misión de reconstruir ese país próspero y en paz que los venezolanos anhelamos.

“Si bien la crisis del país ha originado el colapso de la educación, debemos trabajar con firmeza por salvarla y trabajar con dedicación y entrega por una educación de calidad para todos”, expresó Pérez Esclarín. Así mismo, señaló la necesidad de tener educadores cada vez más “creativos, resilientes, corajudos, valientes, comprometidos a devolverle al país su dignidad y salvarlo”.   

Diversos asistentes expresaron su sentir y realizaron propuestas donde destacó la importancia de establecer alianzas estratégicas y redes para trabajar juntos docentes, representantes, entes gubernamentales, organizaciones sin fines de lucro; igualmente, establecer estrategias, espacios donde los educadores puedan sentirse escuchados, donde sean fortalecidos en la fe, acompañados en sus luchas reivindicativas por un salario justo y digno, formados, animados a resignificar su labor reconociendo que son arquitectos de personas, y que son ellos y ellas quienes forman a los ciudadanos que Venezuela necesita.

Finalmente, Pérez Esclarín invitó a los presentes, así como a todos los educadores del país, a no dejarse robar la fe: “¡Qué no nos roben la esperanza, la música, la ilusión, la alegría subversiva, el derecho a soñar!”