Un nuevo “Encuentro con la escritura”

En el marco de brindar procesos formativos y acompañar a los docentes y directivos de los distintos programas de Fe y Alegría, en el camino de reflexionar sus prácticas y recoger sus experiencias, el Centro de Formación e Investigación “Padre Joaquín” (CFIPJ) ha diseñado momentos de formación y atención individualizada a estos actores educativos, para que puedan compartir sus experiencias y brindarles a otros la oportunidad de aprender nuevas maneras, estrategias y metodologías aplicadas al mundo de la educación.

En esta oportunidad, desde las 8:30 de la mañana hasta las 3:00 de la tarde, Luz Bettina Fuenmayor, Elda Rondini, Verónica Cubillán e Ingrid Lux González, miembros del  CFIPJ,  brindaron a profesoras del Instituto Universitario San Francisco (IUSF) las herramientas necesarias para recoger y compartir sus experiencias en la educación superior, especialmente a través de la revista Movimiento Pedagógico, cuya pronta edición número 62, entre octubre y noviembre, estará dedicada a la educación superior en Fe y Alegría.

Durante el encuentro, las participantes tuvieron la oportunidad de profundizar sobre la importancia de recoger saberes, experiencias y socializar buenas prácticas; las diferencias entre estas y las prácticas de mejora de la calidad e innovaciones; igualmente determinaron cuáles son las categorías de análisis fundamentales para recoger una práctica educativa según la metodología de la Educación Popular: contextualización, problematización, profundización, planificación e implementación de la mejora, evaluación y sistematización; y, por último, realizaron el ejercicio de planificación para recoger su práctica, siguiendo el modelo de escritura de Flower y Hayes, sin embargo, varias de ellas avanzaron en la reescritura de sus experiencias.

Al finalizar, las participantes compartieron sus opiniones sobre el encuentro agradeciendo la oportunidad, comprometiéndose a conformar un equipo de docentes-sistematizadores en el IUSF, reconociendo  que la escritura, sin duda, es una forma de valorar y compartir las buenas prácticas, además de promover la multiplicación de experiencias significativas en los diversos espacios pedagógicos para, de esta manera, seguir impulsando una educación de calidad a pesar de las dificultades y obstáculos por los que actualmente transita el país.